La lactancia materna es mucho más que la forma natural de alimentar a un bebé. Representa una estrategia de salud pública respaldada por décadas de evidencia científica y recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF, el Ministerio de Salud de la Nación y la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
La OMS y UNICEF recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y, a partir de entonces, continuar con la lactancia junto con la alimentación complementaria hasta los dos años o más, siempre que la madre y el niño así lo deseen. También aconsejan que sea a libre demanda, respetando las necesidades del bebé.
La leche materna aporta todos los nutrientes que un bebé necesita durante sus primeros meses de vida. Además, contiene anticuerpos, células inmunológicas y oligosacáridos que favorecen el desarrollo de una microbiota intestinal saludable y ayudan a proteger frente a infecciones respiratorias y gastrointestinales.
Según la OMS, la lactancia actúa como la primera vacuna del recién nacido, ya que fortalece su sistema inmunológico desde los primeros días de vida y reduce el riesgo de enfermedades frecuentes durante la infancia.
Los beneficios también alcanzan a la mujer que amamanta. Diversos estudios muestran que la lactancia favorece la recuperación después del parto, contribuye a disminuir el riesgo de hemorragia posparto y, a largo plazo, se asocia con una menor probabilidad de desarrollar cáncer de mama y de ovario, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
Uno de los mensajes más importantes impulsados actualmente por la Sociedad Argentina de Pediatría y el Ministerio de Salud es que la lactancia no debe recaer únicamente sobre la madre. Para que sea posible y sostenida en el tiempo, resulta fundamental el acompañamiento de la familia, los equipos de salud, los lugares de trabajo y las políticas públicas.
El Comité Nacional de Lactancia Materna de la Sociedad Argentina de Pediatría, integrado por referentes como el Dr. Luis Alfredo Azula, el Dr. Antonio Morilla y el reconocido pediatra y especialista en nutrición infantil Dr. Enrique Abeyá Gilardon, sostiene desde hace años que promover la lactancia implica proteger un derecho tanto de la persona que amamanta como del niño o la niña.
Asimismo, especialistas argentinos como la Lic. Mónica Tesone, referente en educación sobre lactancia dentro de la SAP, destacan que el asesoramiento profesional oportuno y el acompañamiento respetuoso durante el embarazo y el puerperio mejoran significativamente el inicio y la continuidad de la lactancia.
La evidencia científica es clara: promover, proteger y apoyar la lactancia materna beneficia a las familias y a toda la sociedad. Además de mejorar la salud infantil y materna, representa una inversión en salud pública, ya que contribuye a disminuir enfermedades, hospitalizaciones y costos sanitarios a largo plazo.
Durante la Semana Mundial de la Lactancia Materna, organismos internacionales y entidades argentinas recuerdan que cada familia merece recibir información basada en evidencia y el acompañamiento necesario para tomar decisiones informadas, sin presiones y con el apoyo de toda la comunidad.